RADICALISMO EN ACCIÓN
PUBLICADO POR EL DIARIO DE PARANA
Provinciales: CONFLICTO AGROPECUARIO .

Unas 400 personas marcharon por calles céntricas MANIFESTACIÓN. Afiliados y dirigentes de la UCR entregaron un petitorio: lo recibió el jefe de la custodia de Casa de Gobierno. JULIO BLANCO Radicales fueron a la Casa Gris Fue una imagen inusual. Algo más de trescientas personas se fueron congregando de a poco, en la puerta de la Casa Radical, en calle San Martín. Salían en grupos de la sede partidaria donde se realizó una asamblea abierta para debatir el conflicto del campo. Referentes del Comité provincial, legisladores nacionales y provinciales, convencionales, intendentes, dirigentes y militantes del radicalismo le fueron dando forma a la columna que avanzó por calle San Martín, caminó por calle Laprida e ingresó en la explanada de la Casa Gris para entregar al Gobernador un petitorio con la postura del partido. Sergio Urribarri no estaba. Tampoco otro funcionario que recibiera a la extraña manifestación por lo que, finalmente, el jefe de la custodia de la Casa de Gobierno terminó por firmar el recibido del texto. Es fácil intuir que muchos marchaban con la sensación extraña de haber recuperado protagonismo; otros, con el pudor con el que suele cargar la dirigencia radical de 2001 a esta parte. Iban conversando en grupos, comentando las últimas noticias a nivel nacional respecto del conflicto agropecuario. Muchos repasaban la columna con la mirada y preguntaban si Sergio Montiel se había sumado. Pero no, el ex mandatario sólo había estado presente en la asamblea pero una vez concluida partió sin hacer declaraciones, ni en el acto radical, ni a los medios de prensa. LA ASAMBLEA. Minutos antes de las 16, el presidente del Comité provincial, Raymundo Kisser, dio por iniciadas las deliberaciones en la asamblea abierta. Lo acompañaban, en la mesa, los presidentes de los bloques legislativos provinciales, Jaime Benedetti y Rubén Ruiz; el titular de la bancada de convencionales, Fabián Rogel; el ex diputado Ricardo Troncoso, en representación del Foro de Intendentes Justicialistas; y los legisladores nacionales, Arturo Vera, Sergio Varisco y Gustavo Cusinato. Kisser enfatizó: “Están dispuestos a rifar todo, a que se hunda la República”. “La intención de este encuentro era que los radicales nos reunamos para reflexionar”, añadió el presidente de la UCR que advirtió que “hoy están en riesgo las instituciones y está en juego la democracia”. Varios oradores se turnaron en el uso de la palabra para la habitual autocrítica, los cuestionamientos a la conducción provincial y nacional del radicalismo, la revisión de lo actuado por distintos sectores internos y las consideraciones acerca de la falta de reacción partidaria. También hubo varias alusiones al “doble discurso” del oficialismo y duras críticas al ex gobernador Jorge Busti que hoy se presentaría “como el primer opositor”, según se observó. Lo cierto es que las intervenciones de Juan Arralde y de Juan Antonio Tardelli pusieron de relieve la necesidad de acciones concretas de la UCR. “Basta de internas, salgamos a la calle con la frente alta”, convocó el convencional. Poco tiempo pasó para que mociones desorganizadas y de viva voz llamaran a levantar la lista de oradores en la que no figuraba Montiel quien permaneció mezclado entre la concurrencia. La marcha radical —desde los altoparlantes— marcó el fin de las deliberaciones. Y los radicales empezaron a reunirse en la puerta de la sede partidaria para protagonizar la marcha a la Casa Gris. Quedó pendiente el debate respecto de cómo avanzar, como principal partido de la oposición, en un trabajo que redunde en acumulación política. EL DOCUMENTO. El texto presentado a la custodia de la Casa Gris alude a “los aciagos momentos que vive la República”. Se expresa el repudio “por la represión (Ö) y la actuación en perjuicio de ciudadanos que ejercían su derecho de manifestarse por parte de pandillas civiles paraoficiales”. Se observa que el reclamo del campo derivó “en una crisis profunda, que genera odios y fracturas en el cuerpo social, serios riesgos para la paz pública y severos perjuicios en el funcionamiento de la economía”. Se atribuye la crisis a “la obstinación en no reconocer y enmendar el error” por parte del gobierno nacional, a lo que “se han agregado actitudes soberbias, agravios y falsas imputaciones a quienes piensan distinto”. Se advierte que “la pérdida de credibilidad del gobierno nacional” se revertirá con “un gesto largamente reclamado”: la derogación de la resolución 125 de las retenciones móviles. “Es imperativo resolver de inmediato esta cuestión y abocarnos enseguida a la resolución de otros acuciantes problemas, tales como el deterioro de la calidad institucional, la inflación, la pobreza, el déficit energético y la pérdida de confianza de los sectores económicos”, se añade”. Se llama al oficialismo a “rever su sumisión al poder central, indigna del legado de nuestros próceres entrerrianos y ponerse al frente de los legítimos intereses de los conciudadanos”. “El pueblo entrerriano no se molestará si por ello pierde alguna obra pública u otras prebendas de la caja del matrimonio gobernante, lo que no tolerará es que se ponga precio a su vocación federalista”, se señala en el documento que, finalmente, responsabiliza a Urribarri por la continuidad de la paz social.
